Publicidad
www.portalejido.com
Portada
Cartelera de cine
Pizarra de precios
 
Portada » Ocio » Relatos

Relatos:

El mono y el anacoreta
Por: Santiago Girón

El mono y el anacoreta

El señor de aquellas tierras contemplaba cada amanecer la misma escena desde la ventana de su suntuosa alcoba. Un viejo anacoreta, que vivía al aire libre frente a su palacio, compartía su frugal desayuno con un mono.
- No puedo soportar la diaria visión de la pobreza. En mis tierras nadie pasará hambre. Quiero que desde mañana ese anciano comparta mi desayuno todos los días.
Así, a la madrugada siguiente, el viejo cenobita fué llevado a presencia del rico aristócrata que lo recibió frente a una gran mesa repleta de los más suculentos manjares.
- Come cuanto quieras, buen ermitaño.- dijo el señor pasando la palma de su enjoyada mano sobre los esplendorosos platos del banquete.
El viejo comió de la mano del señor cuanto quiso y, ya saciado, preguntó a su benefactor.
- Señor, no quisiera abusar de vuestra providencia pero... ¿podría llevarme algunos plátanos? Son para mi mono.
- Oh, ya no tendrás que preocuparte por alimentar a ese animal, buen amigo- respondió el noble linajudo acariciando los blancos cabellos del eremita-Te has comido sus sesos de segundo plato.

Relatos anteriores:

Biografía Omnisciente Santiago Girón »

Jonás y Frida Santiago Girón »

Publicidad